En el actual contexto social, cultural y económico de Punta del Este, la variedad y calidad de los servicios y amenities de los edificios, la rentabilidad neta real de los apartamentos y la reducción eficiente y racional de las expensas de los condominios, se han transformado en exigencias explicitas e ineludibles de todos los propietarios.

Este fenómeno ya impuesto definitivamente, deriva principalmente, de la presencia excluyente de un público propietario y turista, mucho más cosmopolita y exigente, de edificios más completos y complejos, y de una situación económica mundial y regional, mas dura, que obliga a la máxima eficacia de las propuestas y la mayor eficiencia de las operaciones.